¿Estás preocupado/a porque has dejado de pagar un préstamo? Dejar de pagar un préstamo personal en España es desaconsejable. Aunque cada caso depende del tipo de contrato y la entidad financiera. En este artículo te explicamos qué pasa si no pagas un préstamo o crédito personal y a qué situaciones podrías enfrentarte.
¿Qué es un préstamo personal?
Un préstamo personal es una cantidad de dinero que la entidad financiera entrega a un particular, con la finalidad de que este lo devuelva en diversas cuotas, generalmente mensuales. Este préstamo genera una serie de intereses y gastos que quedan acordados en un contrato firmado por ambas partes.
Consecuencias de no pagar un préstamo bancario
Son varias las consecuencias de no pagar un préstamo personal tanto a corto como a largo plazo. Estos son los escenarios más comunes frente al impago de las cuotas:
Intereses y demoras
En el preciso momento que se produce un impago, el banco aplicará el interés de demora. Este tipo de intereses son más elevados que los ordinarios e incrementan la deuda considerablemente. También, es posible que se generen comisiones por reclamación de posiciones deudoras, una recargo extra que cobran los bancos al identificar un descubierto o impago en tu cuenta.
Inclusión en ficheros de morosos
Otra de las cosas que pasa si no se paga un préstamo es que pueden incluirte en una lista de morosidad como ASNEF, Experian o RAI. Obviamente para que esto ocurra, la entidad financiera debe haber hecho distintos intentos de cobrar la deuda, ya sea mediante carta o burofax. Estar entre una de estas listas de morosos significa que te será muy difícil conseguir financiación en un futuro, o simplemente llevar a cabo la contratación de servicios como la telefonía o los suministros del hogar. También podría afectar a la hora de acceder a ciertos puestos laborales.
Reclamación judicial de la deuda
Antes de llegar a una reclamación judicial, el banco o la entidad financiera tratará de contactarnos mediante distintos canales como email, SMS, carta y llamada telefónica. Si tras todos los intentos, la persona no salda su deuda, procederá a la vía judicial. Este procedimiento es conocido como juicio monitorio, y está regulado por los artículos 812, 813, 814, 815, 816, 817 y 818 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
El acreedor presenta la reclamación de la deuda ante el Juzgado. Si la cantidad reclamada es correcta, el organismo competente se encarga de pedir al deudor saldar dicha deuda o bien oponerse al monitorio en un plazo de 20 días.
En los casos en los que el deudor se opone a pagar dicha cantidad, ambas partes deberán asistir a un juicio verbal u ordinario, según la cuantía reclamada. A veces, el deudor ni paga ni se opone, es entonces cuando la entidad financiera puede solicitar la ejecución para el embargo de los bienes.
Embargo de bienes
Tras la resolución judicial, el siguiente paso es el embargo. Este puede hacerse efectivo confiscando las cuentas bancarias, la nómina, la pensión, o mediante los bienes muebles o inmuebles. En los casos que se embargue el sueldo, la ley en España establece unos límites. De hecho, el embargo de salario se calcula según el salario neto respecto al Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Sin embargo, si los ingresos son iguales o inferiores al SMI, estos son inembargables.
¿Es posible llegar a un acuerdo con el banco?
Antes de llegar a una situación como la del embargo u otras repercusiones, lo más indicado es intentar negociar con el banco lo antes posible. De hecho, este suele preferir renegociar la deuda en lugar de iniciar un proceso judicial de impago. Se pueden llegar a distintos acuerdos:
- Refinanciación de la deuda
- Aplazamientos o carencias de las cuotas
- Quitas parciales (reducción de la deuda)
Ley de Segunda Oportunidad
La Ley de la Segunda Oportunidad es un mecanismo legal que permite cancelar las deudas, total o parcialmente, de personas particulares o empresas que se encuentran en situación de insolvencia. Eso sí, se deben cumplir ciertos requisitos para acogerse a esta ley. Este procedimiento precisa asesoramiento legal debido a su complejidad. En Debita Abogados somos expertos en la Ley de Segunda Oportunidad y podemos ayudarte si te encuentras en una situación económica delicada.
Gracias a este recurso podrás cancelar prácticamente la mayoría de tus deudas, entre ellas préstamos personales, salvo algunas infracciones tributarias, pensiones de alimentos o deudas de responsabilidad civil.
En definitiva, si no puedes pagar un préstamo personal, lo mejor es pedir ayuda a un bufete de abogados especializado en esta materia, y por supuesto, actuar cuanto antes para encontrar las soluciones más adecuadas y eficaces. No hacerlo a tiempo, puede desencadenar en un efecto acumulativo de deuda y problemas legales graves para ti y los tuyos.


