Diferencia entre persona física y jurídica

A menudo nos encontramos con que muchas personas no conocen la diferencia entre persona física y jurídica por lo que hemos decidido hablar de este concepto desde el punto de vista del derecho para despejar todas las dudas. Así pues, ¿qué es una persona física y una persona jurídica? ¿Los autónomos qué son? ¿Quiénes se pueden beneficiar de la Ley de Segunda Oportunidad

Entender todos estos conceptos es útil porque hay leyes pensadas para unas figuras u otras o porque dependiendo de quién actúe en determinada situación se decidirá quién paga, quién responde ante la ley y hasta qué impuestos se aplican. Como abogados, desde Debita vamos a explicarlo poco a poco.

Qué es una persona física

Una persona física es una persona individual y real, con su nombre, DNI, fecha de nacimiento e identidad física. Cuando alguien actúa como persona física tiene derechos y obligaciones, y lo hace con su propio nombre y con su propio patrimonio. Las personas físicas pueden realizar actividades comerciales y tener contratos a su nombre siempre respetando las obligaciones fiscales y el cumplimiento de las leyes laborales correspondientes. Por otro lado, si esta persona contrae deudas por su actividad, tiene que responder con su dinero y sus bienes personales (sus ahorros, cuenta bancaria, coche o vivienda).

Qué es una persona jurídica

Una persona jurídica, en cambio, es una entidad creada por una o varias personas que actúa como figura legal con un nombre, NIF y patrimonio. Un ejemplo típico de persona jurídica es una Sociedad Limitada, una Sociedad Anónima, una cooperativa, una ONG o una fundación. Una empresa legalmente constituída es persona jurídica y en este caso también tiene obligaciones y derechos como entidad pero las deudas y obligaciones son de la empresa, no de los socios que la conforman, que no arriesgan su dinero particular. 

Diferencias clave entre conceptos

Entonces, la principal diferencia entre persona física y jurídica es que una persona física es una persona real y una persona jurídica es una entidad legal. Otra de las diferencias más importantes reside en la responsabilidad que asumen en cuanto a gastos y deudas ya que la persona física actúa en su propio nombre con su propio representante y pone en riesgo todo su patrimonio mientras que en la persona jurídica la responsabilidad suele estar limitada al patrimonio de la misma y no al de los socios y acostumbra a tener un representante legal. Por este motivo, muchos negocios pequeños empiezan como persona física (autónomos) y, cuando crecen o el riesgo aumenta, se transforman en sociedad o persona jurídica.

¿Un autónomo es persona física o jurídica?

Esta pregunta es muy habitual y la respuesta es simple: un autónomo es una persona física que trabaja por cuenta propia. Esto significa que realiza una actividad económica en la que pone su esfuerzo, trabajo y capital, sin ninguna distinción entre el patrimonio de la actividad que realiza y el suyo personal. Dicho esto, podemos simplificar en que un autónomo sigue siendo una persona física en el ámbito legal. 

Personas físicas y jurídicas: ejemplos

Por si todavía no ha quedado suficientemente claro, continuamos con algunos ejemplos tanto de persona física como de persona jurídica. 

  • Personas físicas: un diseñador freelance, un jardinero, fontanero u otro profesional que trabaja por su cuenta, un comercial autónomo, una persona que monta una tienda a su nombre y, por supuesto, cualquier persona que trabaja por cuenta ajena.  
  • Personas jurídicas: empresas en cualquier forma jurídica (S.A., S.L., cooperativas…) y con cualquier número de socios y/o empleados, desde empresarios unipersonales a PYMEs y grandes compañías, fundaciones, asociaciones del tipo que sea, organizaciones sin ánimo de lucro, algunas comunidades de vecinos, etc. 

A quién se dirige la Ley de Segunda Oportunidad 

Para terminar, como expertos en la Ley de Segunda Oportunidad tenemos que destacar que esta ley está pensada para para personas físicas (tanto particulares como autónomos) ya que las personas jurídicas tienen otras fórmulas como por el ejemplo el concurso de acreedores.

Ahora que ya sabes la diferencia entre persona física y jurídica, si te encuentras en situación de insolvencia y quieres que te asesoremos con los trámites para acogerte a la  Ley de Segunda Oportunidad, escríbenos. En Debita Abogados te ayudaremos a proteger tus intereses financieros.