Muchos emprendedores, tras cerrar un negocio, ya están pensando en lanzar nuevos proyectos. Si eres una mente inquieta y te estás planteando si es posible cerrar una empresa con deudas y abrir otra, te desvelamos todos los detalles. La ley no prohíbe que cierres una empresa, o te des de alta como autónomo, y abras otra sociedad. Pero hay ciertos matices legales que es importante conocer antes de mover cualquier ficha del ajedrez, ya que podrías cometer un delito.
¿Cómo cerrar una empresa o sociedad endeudada?
Cerrar una empresa siempre es un paso difícil de dar. Pero en ocasiones, no queda otra alternativa. Si queremos proceder al cierre de un negocio, hay que seguir varios pasos legales y contables de forma ordenada. Las deudas no desaparecen con el mero hecho del cierre, y podemos enfrentarnos a que los acreedores las reclamen, que es lo más habitual.
Hay que tener en cuenta que los autónomos deben responder a las deudas con su patrimonio personal, mientras las sociedades lo hacen con su capital social. Aunque en caso de negligencia probada, los administradores deberán responder también.
A la hora del cierre de una empresa con deudas, hay 3 opciones disponibles:
Saldar las deudas con el patrimonio disponible
La persona debe pagar sus deudas respondiendo con todos sus bienes. Entonces la empresa se disuelve y se liquida todo.
Declarar concurso de acreedores
Al declararse el concurso, se reestructura la deuda, se negocia con los acreedores, y si es posible, se exonera el pasivo insatisfecho gracias a la Ley de Segunda Oportunidad.
Negociación extrajudicial
A veces es posible llegar a un acuerdo privado con los acreedores o las entidades financieras, sin tener que declarar concurso.
Aspectos Jurídicos Clave para disolver una sociedad
La Ley de Sociedades de Capital establece que el cierre de una sociedad implica la disolución y liquidación de la empresa. Este proceso está formado por distintas fases:
Acuerdo de disolución de la empresa
La Junta General debe reunirse y adoptar un acuerdo de disolución de sociedad de forma conjunta, reuniendo a todos los socios.
Balance de liquidación y nombramiento de los liquidadores
Se debe de redactar un balance de liquidación con el objetivo de cerrar la contabilidad de la empresa y nombrar quienes serán los liquidadores. En éste se aclara si hay algo que repartir, su valor y cómo dividirlo.
Pago de las deudas y percibo de créditos
Las deudas a los acreedores deben quedar saldadas antes del cierre de la empresa, ya sea con dinero o bienes. En ocasiones, se establecen unos créditos para devolver la deuda a los acreedores.
Reparto del haber social entre socios
El reparto del haber social entre los socios es la forma en la que se distribuye el patrimonio neto resultante de una sociedad. Esto se hace cuando se han liquidado todas las deudas y se han cumplido con las obligaciones. El reparto es en función del porcentaje de participación de cada uno.
Escritura pública de extinción
Se trata de un documento hecho ante notario, donde los liquidadores formalizan la disolución definitiva y el fin de la liquidación de la empresa. Una vez hecho, se debe inscribir en el Registro Mercantil para cancelar los asientos de la sociedad y llevar a cabo su extinción.
Obligaciones fiscales y laborales
Es importante cumplir con todas las obligaciones fiscales, así como dar de baja a los trabajadores en la Seguridad Social, o preparar los finiquitos, entre algunos ejemplos de trámites que deben hacerse.
Alzamiento de bienes al cerrar una empresa con deudas y abrir otra
Si no se cierra una empresa de forma ordenada y legal, antes de abrir otra sociedad, se podría incurrir en un alzamiento de bienes – art. 257 del Código Penal en España. Este delito podría ser castigado con penas de prisión y multas, además de la posible responsabilidad personal de los administradores.
Los casos más frecuentes de alzamiento de bienes son:
Transferencia de activos a otra empresa
Vender o donar máquinas, vehículos o inmuebles a otra sociedad del mismo administrador, con la finalidad de evitar un embargo.
Retirar el dinero de la cuenta bancaria
Vaciar la cuenta de una sociedad endeudada para traspasar el dinero a otra empresa propia, o bien a cuentas personales, es otro alzamiento de bienes. En ocasiones, esto se hace para eludir las deudas con los acreedores.
Falsificación de deudas con otras empresas
La sociedad insolvente simula deudas ficticias con empresas relacionadas con el objetivo de justificar los movimientos de dinero o activos. De esta forma, cuando los acreedores reales reclamen sus deudas, ya no habrá patrimonio ni liquidez para pagarlas.
Venta fraudulenta de inmuebles
Vender un inmueble a un familiar, conocido o empresa fantasma, por debajo de su valor real, es considerado alzamiento de bienes. Esta es una táctica habitual para no afrontar el pago íntegro de las deudas cuando una empresa se quiebra.
Una misma actividad en una nueva sociedad
Crear otra empresa paralela, a la que trasladar todos los contratos, empleados y clientes, mientras la actividad de la sociedad anterior se paraliza, dejando deudas y sin generar ingresos, es otra táctica para eludir el pago a acreedores.
Como ves, cerrar una empresa con deudas y abrir otra, no es tan sencillo como parece. Cualquier error en los trámites o pasos a seguir a la hora de extinguir una compañía, podría acarrear problemas legales. Contar con apoyo legal y jurídico, es clave. En Debita, somos abogados expertos en Ley de Segunda Oportunidad y Concurso de Acreedores. Te ayudamos con todos los trámites y gestiones, asegurando el cumplimiento de la leyes y protegiendo tus intereses financieros. ¿Trabajamos?


